The Golden Sufi Center

El Sendero Sufí con Irina Tweedie:
Transcription del programa televisivo Thinking Allowed con el Dr. Jeffrey Mishlove

Irina Tweedie


El programa televisivo patrocinado The Intuition Network, Thinking Allowed, presenta la siguiente transcripción de la serie “Thinking Allowed, Conversations on the Leading Edge of Knowledge and Discovery,” con el Dr. Jeffrey Mishlove.


Dr. JM: Hola y bienvenidos. Hoy se encuentra conmigo la señora Irina Tweedie, autora de un interesante y maravilloso libro, una autobiografía llamada Daughter of Fire, en la que ella documenta sus años de entrenamiento con un Maestro Sufí en la India. Vamos a conversar sobre la tradición Sufí en la actualidad. Bienvenida Sra.Tweedie.

TWEEDIE: Gracias.


Dr. JM: Es un placer tenerla aquí. Los sufíes son místicos muy desconocidos, misteriosos, no muy bien comprendidos en Occidente. Supongo que se podría decir que los rodea un gran misterio. Se los considera muy antiguos, generalmente asociados con el Islam. Y sin embargo usted estudió con un sufí hindú en la India.

TWEEDIE: Sí.


Dr. JM: ¿Cuál es el origen de los sufíes?

TWEEDIE: El origen de los sufíes es muy antiguo, muy antiguo, tan antiguo como la humanidad. Existía en tiempos muy, muy remotos, y se dice que es anterior aún a la tradición védica, había un grupo llamado…


Dr. JM: La tradición védica hindú.

TWEEDIE: Sí, la tradición védica hindú. Se los llamaba los “enmantados”, el grupo de los enmantados que en sánscrito se dice kamal pash. Ellos viajaban de país en país en búsqueda de la Verdad, y amaban escuchar la verdad sin importarles quién la comunicase. Se dice que acudieron a cada profeta y que hasta estuvieron con Jesús..


Dr. JM: ¿Como los tres Reyes Magos.

TWEEDIE: Sí, tal vez; no estoy segura cómo fue, pero eso es lo que nos contó nuestro maestro. Y luego un día ellos escucharon que había un profeta en Medina y en Meca que predicaba la verdad, por lo que decidieron ir a escucharlo. De algún modo, el profeta Mohammed percibió o sintió su llegada y dijo: “Unos kamal pash, los enmantados, están en camino.” Ciertamente, ellos llegaron unos días más tarde, y cuando él los vio venir les dijo: “Existe sólo Uno, no tiene hijos, no tiene parientes. Hay sólo Uno.” Y ellos quedaron encantados porque ellos creían en el Uno. Ellos no creían en la trinidad hindú; ellos no creían en la trinidad cristiana. Ellos creían que hay una sola verdad y un solo Dios, y que eso es todo lo que existe. De modo que le pidieron al profeta Mohammed si podían quedarse con él. Por supuesto que él asintió. Pero cuando el profeta falleció, ellos comenzaron a ser perseguidos, porque ya sabes, el zorro pierde los pelos pero no las mañas. Ellos eran libres, espíritus libres y siempre fueron rebeldes. De modo que se sentaban frente a la mezquita y preguntaban: “¿Por qué van a la mezquita?”. Y tal como hicieran en la India, ellos preguntaban: “¿Por qué van al templo? El Amado está en todos lados. No necesitan buscar por todos lados; la naturaleza misma es el misterio de Dios. No necesitan rezar ni en un templo ni en una mezquita.” Podrá imaginarse que los sacerdotes y los gobernantes de la India o de los países del Medio Oriente los mataban. De modo que ellos son muy anteriores al Islam.

 

Dr. JM: Y en cierto sentido, en diferentes períodos de tiempo ellos fueron los sabios asesores de los gobernantes y en otros períodos fueron considerados como renegados que trataban de socavar las instituciones.

TWEEDIE: Sí, exactamente. Pero ellos siempre fueron rebeldes, siempre fueron espíritus libres. Si el rey o el gobernante también era un espíritu libre, entonces este les permitía ayudarlo. Pero si más bien tenía una mente cerrada y no era libre y estaba lleno de dogmas, entonces los mandaban matar. A veces sucedían las dos cosas.

Dr. JM: Y pareciera que en algún nivel, los sufíes eran indiferentes tanto a si eran ricos o muy pobres, a si eran aceptados o rechazados. Ellos seguían un conjunto de valores totalmente espirituales.

TWEEDIE: Cierto. En la antigüedad los grandes sufíes eran zapateros, alfareros, sastres. Y cuando un sufí se volvía verdaderamente rico o si a causa de su talento alcanzaba un muy buen cargo, renunciaba a aquella posición. Los sufíes deben servir a los seres humanos entre otros seres humanos, siendo una parte indistinguible de la humanidad, de la sociedad en la que viven.

Dr. JM: Uno de los métodos del entrenamiento sufí básicos, según entiendo, es el uso del cuento-enseñanza. De hecho, entiendo que los cuentos-enseñanza sufíes fueron la base de las fábulas de Esopo y de las parábolas de Jesús y de muchas de las fábulas de una cantidad de distintas religiones. Hasta las historias hasídicas judías supuestamente derivan de los cuentos sufíes y las historias del conejo Brer.

TWEEDIE: Bueno, se han usado cuentos en muchas, muchas tradiciones del Medio Oriente, y en los grupos sufíes siempre ha habido un cuentacuentos sufí o el mismo maestro contará historias, o los discípulos contarán historias. Generalmente son cuentos-enseñanza con un significado especial en un día determinado y para la gente apropiada. Esa es la tradición.


Dr. JM: Y sin embargo estas historias han sido preservadas y transmitidas a través del tiempo. Cuando escucho a la gente que se autodenomina sufí contando estas historias, uno tiene la sensación como si existiese una ciencia en el uso del cuento-enseñanza.

TWEEDIE: Sí la hay. Nosotros usamos [esta ciencia], de una forma que me gustaría mencionar; nosotros la usamos en la interpretación de sueños. Siento que esta es la forma moderna de los cuentos sufíes. Son las modernas [historias] psicológicas…

 

Dr. JM: ¿Podría explicar eso? ¿Qué quiere decir con ello?

TWEEDIE: Nosotros creemos que un sueño tiene mucho más significado que ser un mero sueño. Es un mensaje de nuestro inconsciente para nosotros mismos. Es una guía sobre cómo comportarse, qué hacer en la vida, en el sendero espiritual. De modo que los sueños muchas veces son muy, muy importantes; e interpretar un sueño es entrar en contacto con un ser humano en un nivel diferente de consciencia. [Contar el sueño] les ayuda a ser aceptados, a ser el centro de atención, que a todos nos gusta. Y por supuesto como se realiza en grupo, todos aprenden de la interpretación del sueño, al igual que en los cuentos sufíes.



Dr. JM: ¿De qué modo se podría comparar la interpretación de un sueño con contar un cuento sufí?


TWEEDIE: Es exactamente igual a contar una historia sufí. Ellos primero narran todo el sueño, generalmente un historia colorida llena de simbolismo. Luego se separa el sueño en partes y luego se lo vuelve a unir, y todos darán su opinión. Hallamos que cada sueño tiene algo especial que contarle al narrador y todos los que lo interpretan a menudo hallan vislumbres de verdad en él.

 

Dr. JM: Ahora, al contar las historias sufíes, usted dice que uno trata de hallar el cuento apropiado para la persona adecuada en el momento preciso, y supongo que el objetivo es cultivar la intuición al hacerlo.

TWEEDIE: Esa es la idea.

 

Dr. JM: Y además, entiendo que en la interpretación de sueños uno usa esa misma habilidad.

TWEEDIE: Exactamente. Esa es realmente la idea en que se basa todo.

 

Dr. JM: Una de las características que usted ha descrito en sus escritos que es esencial para alcanzar verdaderamente la conciencia del Absoluto, el conocimiento del Uno, para llegar a esa experiencia que supongo los místicos han llamado unión divina—requiere de un tipo de energía, un tipo de empuje especial, algunas veces asociado creo que en la tradición hindú, con kundalini o la energía que los yoguis dicen es como una serpiente enroscada que asciende por la columna vertebral y activa poderes casi super-naturales. Esto es parte de la tradición sufí también.

TWEEDIE: Es también parte de la tradición sufí, y es una fuerza muy potente. Es una energía que está, como dicen, contenida dentro de la base de la columna. Debiera ascender hasta la punta de la cabeza [pasando] a través de todos los chakras. Los chakras son centros psíquicos conectados con la columna. Hay uno justo en la base de la columna, hay uno aquí, uno en el corazón, luego en la garganta, otro en la frente y también uno en la punta de la cabeza.

 

Dr. JM: A menudo parecieran estar asociados con las diversas glándulas endocrinas.

TWEEDIE: Se asocian con las diversas glándulas endocrinas, correcto.

 

Dr. JM: Y las hormonas del cuerpo, [se relacionan con] el funcionamiento emocional.

TWEEDIE: El funcionamiento emocional del cuerpo humano. Verá, la espiritualidad es tremendamente difícil. Se nos engaña tanto con las bellezas de este mundo. ¿No decimos en el Padre Nuestro, “No me hagas caer en la tentación”? Lo que esto significa verdaderamente es—no me lleves a la tentación con Tu bello mundo, con lo que Tú has creado. Estamos tan engullidos, tan absortos en la belleza del mundo que en verdad olvidamos completamente de dónde vinimos, quiénes somos y a dónde vamos.

 

Dr. JM: Digamos que perdidos en los jardín [del olvido].

TWEEDIE: Perdidos en los jardines de belleza del mundo. Y los sufíes dicen que necesitamos un cierto empuje que nos propulse fuera de esta ilusión. Y es exactamente esta energía la que nos ayuda a hacer esto. Es muy interesante que esta energía tenga que ver con la energía sexual. Parte de la energía kundalini se expresa como energía sexual, pero sólo una tercera parte. Ello mantiene el cuerpo joven; la usamos para la procreación, y es realmente importante porque es precisamente esta energía viril en los varones y en las mujeres lo que mantiene el cuerpo vivo y nos da alegría de vivir. La otra, la mayor parte de esta energía serpiente, como se la llama, nos llevará fuera del mundo. De modo que [kundalini] tiene una doble función. Dicen que el símbolo de la serpiente tiene una lengua; la lengua está bifurcada. Es como si una bifurcación de la lengua se dirigiera hacia la vida y la otra nos condujera fuera de la vida hacia nuestro verdadero hogar que es el plano espiritual.

 

Dr. JM: En cierto modo lo que usted pareciera estar diciendo es que en última instancia la vida espiritual no es una vida de aislamiento, sino una vida bien equilibrada donde el cuerpo es saludable. Y que estamos aquí en el jardín apreciando toda la belleza de este mundo, pero no perdidos en él.

TWEEDIE: Nuestro maestro solía decir: “Por favor, sin historias ni exageraciones. Con los pies firmemente en el suelo pero con tu cabeza has de sostener el mundo del cielo, para que no se caiga encima de la gente.” Lo que él quería decir es que algunas personas imaginan que están tanto en las nubes que creen que el cielo va a caerse, por lo tanto tenemos que mantener el equilibrio en nosotros y ayudar a otros a mantener el equilibrio.

 

Dr. JM: Ahora bien, una parte esencial de su tradición, creo, es el rol del maestro—que es necesario tener un maestro para verdaderamente poder alcanzar estos elevados estados de conciencia.

TWEEDIE: Es importante tener un maestro. Verá, llega un momento en que eres consciente en diferentes planos de conciencia, digamos que en algún lugar que no es el plano físico. Allí puede encontrar seres—podrían ser ángeles o gente muerta o malos espíritus—y tal vez nos digan que son el gurú, el maestro, o algo. ¿Cómo ha de saberlo, si alguien no le toma de la mano y se lo explica? Por lo tanto al principio uno necesita de alguien. Los maestros sufíes se llaman guías. Ellos guían el alma. No son gurúes y ni siquiera son maestros—solo guías, para explicarles a las personas dónde están se encuentran en un determinado momento. Esa es realmente la función.

 

Dr. JM: Ahora bien, cuando usted describe estos seres—los ángeles, los demonios, los espíritus de los muertos—inmediatamente pienso en mí mismo, bueno, ya sabe, nuestra mente está llena de pensamientos. Tenemos una oleada de pensamientos, vocecitas dentro de nosotros. Las llamamos nuestros pensamientos todo el tiempo, sugiriéndonos ir por este o aquel camino. Verdaderamente tenemos que tener que hacer el mismo tipo de distinciones en nuestra propia vida.

TWEEDIE: Sí, eso es verdaderamente cierto. La mente puede ser un terrible demonio. De hecho en Persia la llaman shaitan, que significa satán.

 

Dr. JM: ¿La mente en sí?

TWEEDIE: La misma mente. La mente en sí es un demonio terrible. Reflejará todo tipo de cosas frente a nosotros, malos pensamientos y de todo, y debemos ser capaces de distinguir qué es lo que queremos hacer de acuerdo a nuestra propia voluntad—seguir este pensamiento o aquél, u este comportamiento o aquel comportamiento.

 

Dr. JM: En otras palabras, [debemos] llegar a ser el maestro de nuestras propias mentes.

TWEEDIE: Correcto. Eso es lo que debiéramos hacer. Verdaderamente es la parte importante de la vida espiritual.

 

Dr. JM: Y casi pareciera como una paradoja porque definitivamente si uno ha de volverse el maestro de su propia mente, entonces al menos debe haber una parte de la mente a la que le gustaría llegar a ser el maestro de cada una de las otras partes.

TWEEDIE: Mire, eso que acaba de mencionar es una gran paradoja, porque es la parte superior de la mente la que se ha de volver el maestro de la parte inferior de la mente—inferior en el sentido de que es más densa, el aspecto más ignorante de la mente. Yo no creo en el pecado. El pecado es sólo ignorancia, y para salir de la ignorancia necesitamos algo más positivo que la ignorancia.

 

Dr. JM: Noto que usted está introduciendo la noción de jerarquía aquí.

TWEEDIE: Sí. Verá no se puede cortar queso con queso. Se debe cortar el queso con un cuchillo que sea más duro que el queso. Si quiere controlar el intelecto inferior, debe tener el intelecto superior para poder hacerlo; y también [debe tener] el poder de voluntad que es absolutamente divino en el ser humano.

 

Dr. JM: Y entiendo que es el rol del maestro desarrollar el poder de la voluntad, las formas superiores del intelecto.

TWEEDIE: Exactamente. Ha usado la palabra intuición que es muy acertada. La forma mental superior es precisamente la intuición. Muy, muy cierto. Eso debe ser desarrollado. Y, como sabe, hay seres humanos que tienen una gran cantidad de poder de intuición, y conozco gente muy inteligente que no la tiene para nada. Y conozco gente muy simple—conocí campesinos en la India que son increíblemente intuitivos. La intuición trabaja como una chispa de luz, y mire, todos los grandes inventos, todos los grandes descubrimientos, verdaderamente no provienen de la mente. Si lo observa, lo comprobará. ¿Qué hace la mente? Calcula, prepara el terreno, prepara la copa. Pero la última chispa es siempre la intuición. Tal vez sea una manzana cayendo de un árbol como en el caso de Newton. Podría ser un poquito de moho que un día será penicilina, y muchos otros ejemplos. El último detalle, el último elemento en toda invención, en todo descubrimiento, es la intuición. La mente solamente prepara el terreno.

 

Dr. JM: Es como si lo que estamos diciendo es que esa creatividad nos llega desde otro plano.

TWEEDIE: Desde el plano espiritual. Verá, la sabiduría verdadera, la gnosis, llega desde el alma. No está en nuestra mente. Además, nosotros ni siquiera pensamos con nuestro cerebro; los neurólogos modernos te lo dirán. Hace tres o cuatro años atrás escuché a Peter Finnick, uno de los grandes neurólogos de Inglaterra. Él nos dio una maravillosa charla sobre la mente, los hemisferios del cerebro; y él repitió dos veces—grabé su conferencia porque estaba muy interesada—que nosotros no pensamos con nuestro cerebro. Nosotros pensamos en algún lugar por encima de la cabeza, en nuestro cuerpo mental; y el cerebro solamente lo transmuta y lo pone en palabras. [El cerebro] es tan sólo como una computadora, un tipo de—cómo diría—instrumento.

 

Dr. JM: Bueno, yo sé que Sir John Eccles, que es un laureado con el Premio Nobel en neurofisiología, se refiere al alma o al espíritu como masajeando el cerebro. Pero este es un punto de vista minoritario; la mayoría de los científicos discreparía con esa posición. Pero los sufíes, ellos realmente parecen ser expertos en este conocimiento del alma.

TWEEDIE: Verá, es solamente un punto de vista minoritario ahora; [un día] va a ser el punto de vista mayoritario. Y cuanto más progrese la ciencia, más se acercará a la espiritualidad, y un día se fusionarán. Estoy absolutamente segura de ello.

 

Dr. JM: Idries Shah, el gran escritor sufí, sugiere que verdaderamente lo que de hecho los sufíes están haciendo, es guiar la evolución de la raza humana.

TWEEDIE: Eso es perfectamente correcto. Estoy completamente de acuerdo. Nuestro maestro dijo lo mismo con distintas palabras. Sí.

 

Dr. JM: Y pareciera como si—y sé que existe una tradición sufí de no hablar mucho sobre estos temas esotéricos hasta que el alumno está listo, de modo que entiendo su reticencia a hablar sobre ello—pero cuando estos temas esotéricos son revelados, se tiene la sensación de que gran parte del trabajo del entrenador sufí se da en los planos interiores en sí, en el plano del origen de la creatividad, en el reino del espíritu—que existe algo casi—tal vez estoy yendo muy lejos, pero, ¿sería incorrecto decir que los sufíes son casi técnicos en ese plano?

TWEEDIE: Sabe, yo diría que usted es un sufí. Lo ha dicho bellamente. Es exactamente así.

 

Dr. JM: Bueno, me siento halagado, pero verdaderamente estoy especulando. Yo tengo la sensación de que tal vez exista un conocimiento muy preciso sobre el trabajo en los planos interiores, y que tal vez algunos de nosotros—y realmente me incluyo aquí—somos como niños, no comprendemos. Tal como cuando yo era un niño pequeño y no sabía cómo funcionaba un automóvil o el equipo electrónico, pero sabía que otras personas sí sabían. Y ahora que comienzo, que todos comenzamos a explorar el reino del espíritu, me pregunto si no existen ingenieros y técnicos de este reino también. Y tal vez los sufíes encarnan ese conocimiento.

TWEEDIE: Bueno, yo creo que sí, pero únicamente los sufíes que están en un nivel de evolución muy elevado, a quienes llamamos Masters o Maestros. Y ellos nos ayudan, a la humanidad como un todo, a dar un paso adelante hacia esta realidad. No todos; el sufí común generalmente no tiene este conocimiento, únicamente los ‘grandes’. Pero usted lo ha explicado muy bien. Es exactamente así.

 

Dr. JM: Durante su entrenamiento, en su libro, usted describe cómo su maestro se le aparecía, tengo la sensación que en sus sueños.

TWEEDIE: Sí. Y ahora siempre puedo contactar a mi Master, no sólo en meditación. Al principio, podía contactarlo únicamente durante meditación. Ahora lo puedo contactar en cualquier momento. Es una impresión en mi corazón, y uno sabe. Pero nunca puedo contactarlo por mí, sólo por otros, cuando alguien necesita ayuda. Por mí nunca puedo contactarlo.

 

Dr. JM: Tal vez a esta altura usted ya no lo necesite.

TWEEDIE: Bueno, no lo sé. Algunas veces uno lo necesita. A veces la vida puede ser bastante miserable para todos.

 

Dr. JM: Y ciertamente usted describe que durante su entrenamiento pasó por momentos muy, muy difíciles. Supongo que se podría decir que hasta fue forzada a experimentar ese sufrimiento. Hay un propósito en ello. Creo que uno podría decir, observando la evolución de las especies, que tal vez hay un propósito o un valor en el sufrimiento que la raza humana ha sufrido.

TWEEDIE: Bueno, mire, desafortunadamente nosotros estamos hechos de modo tal que no aprendemos si no sufrimos. Tenemos que experimentar dolor para poder aprender. Y tal vez aquí uno pudiese explicar la ley del karma. La gente dice: “Oh, sufro porque tengo mal karma.” No necesariamente. Creo que el karma es una escuela de aprendizaje y aunque haya aprendido la lección anteriormente, tal vez tengo que sufrir un poquito más para aprenderla una vez más. Eso es todo.

 

Dr. JM: Entonces sería muy reconfortante, y tal vez una ilusión desde algún nivel, si en nuestro sufrimiento existen estos espíritus más elevados, los Masters sufíes si le parece, que están observando, que están guiando, que nos están impulsando en cierto modo, hacia una realización mayor. Supongo que el riesgo es que no nos engañemos creyendo estar siendo guiados por estos seres más elevados.

TWEEDIE: ¿Por qué piensa que nos engañamos? Tales seres elevados existen. Ellos son tan sólo hermanos u hermanas mayores que lo hicieron antes y que nos están ayudando. Yo creo eso. Además, realmente creo que nunca estamos solos. Cada uno de nosotros, tiene alguien del otro lado que nos está ayudando. Sea nuestro ancestro o alguien que nos amó, la madre, el padre, que ya no están en este mundo, o un maestro que siente que esta alma necesita esta ayuda particular en este momento particular. Mire, yo creo eso. No es una ilusión, se lo puedo asegurar. Hay una gran hermandad mística, en algún lugar, observándonos.

 

Dr. JM: Lo que dice me recuerda a una idea que tengo sobre la psicoterapia, y es que el rol del terapeuta –y supongo que el del maestro espiritual es parecido—es el de reconfortar al preocupado y también de incomodar al satisfecho.

TWEEDIE: [Ríe] Lo dice muy bien. Realmente bien. Es exactamente así. Mire, uno tiene que confundir la mente para que la mente se rinda y permita que se abra paso la intuición. Es así de simple.

 

Dr. JM: Entonces al confrontarse con una tradición espiritual como el sufismo, honestamente uno tiene que esperar pasar por una sensación de desbarajuste. Sin desbarajuste, el sendero tal vez no valdría la pena.

TWEEDIE: Sí. Yo creo que tenemos que pasarlo porque estamos tan condicionados en este mundo, en nuestra educación, en nuestra herencia, nuestros dogmas, la religión y tantos más, que verdaderamente necesitamos ser sacudidos fuera de ello. Y los sufíes generalmente trabajan con técnicas de shock. Esto es similar a los budistas zen.

 

Dr. JM: Finalmente es como si su objetivo fuese— [antes] dije técnicos espirituales; ahora casi tengo la sensación de que los sufíes son como sociólogos, que ven más allá del condicionamiento social.

TWEEDIE: Sí, sí, y todo se hace enteramente a nivel psicológico. Y si usted realmente tiene el tiempo y la voluntad de leer el libro, verá que todo el antiguo entrenamiento sufí ideado hace miles de años, es verdaderamente la psicología moderna de principio a fin. Ciertamente lo es.

 

Dr. JM: Bueno Sra. Tweedie, uno tiene la sensación de que hay aún más profundidad en el sufismo que uno encontraría en la psicología moderna, con toda su magnificencia. Es como si la psicología moderna fuera el jardín, pero el sufismo parece combinar la psicología, la sociología, la religión, la espiritualidad, la creatividad, todas esas cosas.

TWEEDIE: Más bien yo diría que el análisis y la psicología moderna terminan donde los sufíes o la espiritualidad comienza.

 

Dr. JM: Señora Irina Tweedie, muchísimas gracias por estar conmigo.

TWEEDIE: Gracias a usted. Ha sido un placer. Muchas gracias.